Grabar la consulta
Estás registrando una conversación clínica. Lo razonable es decírselo al paciente antes de empezar, en términos sencillos:Voy a usar un asistente que graba la consulta para ayudarme a escribir la nota. La grabación se queda en el sistema de la clínica y yo reviso todo lo que escriba antes de darlo por bueno. ¿Le parece bien?Cómo se deja constancia de esa conversación es cosa del procedimiento de tu centro: LINA no gestiona el consentimiento de la grabación.
Pausar cuando toca
El botón de pausa no es un detalle de comodidad. Úsalo cuando:- El paciente se desviste o se explora.
- Entra alguien que no forma parte de la consulta.
- Se habla de algo que no tiene por qué quedar registrado.
Huellas de voz
Aquí sí hay un consentimiento que LINA gestiona expresamente, porque una huella de voz es un dato biométrico —categoría especial del artículo 9 del RGPD—.- Para tu propia huella, das tú el consentimiento al registrarla.
- Para la de otra persona, confirmas que esa persona lo ha dado.
- Cualquier huella se puede eliminar en cualquier momento.
Huellas de voz
Cuándo hace falta una y cuándo basta con etiquetar.
La responsabilidad clínica es tuya
LINA redacta un borrador a partir de lo que se dijo. Puede:- Omitir algo que sí se dijo.
- Escribir algo que nadie llegó a decir.
- Atribuir una frase al interlocutor equivocado.
- Transcribir mal un fármaco o una dosis.
Dónde se procesan los datos
Modo local y modo cloud
Qué sale de la instalación en cada configuración.
