Registrar la tuya
Es la más útil y la que más se nota: hace que tus intervenciones salgan con tu nombre en todas tus consultas. Si solo vas a hacer una cosa el primer día, que sea esta.
«Grabar mi voz» registra la tuya; «Otra persona» añade la de otros profesionales del centro.
1
Pulsa Grabar mi voz
La pantalla te da unos textos para leer.
2
Lee en voz alta, con naturalidad
Como hablarías en consulta, no como se lee un discurso. El objetivo es
alrededor de 60 segundos; la pantalla te avisa cuando ya hay
suficiente.
3
Da el consentimiento
Confirmas que tu huella se almacena y se usa exclusivamente para
identificar tus intervenciones en las conversaciones de tu centro.
Registrar la de otra persona
También puedes registrar la voz de personal del centro —un compañero, una enfermera que entra a menudo en tus consultas— o la de un paciente. En el caso del paciente, la huella queda vinculada a su ficha y se le reconoce automáticamente en sus consultas.Alternativa sin huella
No hace falta registrar la voz del paciente para que salga su nombre. Hay dos caminos más ligeros:Identificación por exclusión
Si la consulta está asociada a un paciente y solo hay dos voces, LINA
deduce cuál es la suya. Lo indica expresamente como deducción.
Etiquetar y ya está
Al asignar el hablante puedes marcar que es el paciente solo como
etiqueta, sin crear ninguna huella de voz.
Las huellas no salen de tu centro
Las huellas registradas en un centro solo se usan dentro de ese centro.
Si perteneces a dos centros, la voz registrada en uno no se emplea para
identificar a nadie en el otro: son organizaciones distintas y sus datos no
se mezclan.
