Antes de grabar
1
Elige la plantilla antes de grabar
Cambiarla después obliga a regenerar la nota. Treinta segundos ahora, no
tener que rehacerlo luego.
2
Graba tu huella de voz el primer día
Es el cambio que más mejora la nota. Sin ella, la transcripción dice
«Hablante 1» y el modelo tiene que adivinar quién es el profesional.
Cómo registrarla
Sesenta segundos leyendo un texto.
3
Coloca el micrófono a media distancia
Entre tú y el paciente, no pegado al teclado. La calidad del audio es el
factor que más influye en la calidad de la nota, por encima de cualquier
ajuste.
4
Cierra la puerta y silencia las notificaciones
El ruido de fondo es el principal enemigo: radio, pasillo, avisos del
ordenador.
5
Si la visita será claramente en un idioma, fíjalo
En vez de dejar la detección automática. Se nota sobre todo en consultas
cortas o con mucho ruido.
Durante la consulta
1
Verbaliza lo importante
Lo que no se dice en voz alta no puede acabar en la nota. Si exploras en
silencio, la exploración no existirá.
2
Resume el plan en voz alta al final
Mejora mucho el apartado de plan, y además es buena práctica clínica:
confirma que el paciente se lleva claro lo que tiene que hacer.
3
Pausa cuando toque
Exploración, tercera persona en la sala, conversación que no tiene por qué
quedar grabada. No se pierde el contexto al reanudar.
Después
1
Revisa siempre dosis, cifras y lateralidad
Es donde un error de transcripción hace más daño, y donde menos cuesta
detectarlo si lo miras a propósito.
2
Añade a Seguridad clínica los términos que veas mal transcritos
Los de tu especialidad, los nombres comerciales que usáis, las escalas. Es
trabajo que se hace una vez y sirve para siempre.
Vocabulario clínico
Hasta 500 términos propios.
3
Si una plantilla te funciona bien, compártela con el equipo
Cambiando su visibilidad a Equipo. Es la forma de que todo un servicio
documente igual sin reuniones.
