Skip to main content
Es la confusión más habitual, así que conviene separarlo.

La interfaz

En qué idioma ves los menús y los botones.

La consulta

En qué idioma se habla durante la grabación.

La nota

En qué idioma quieres el documento redactado.

El idioma de la interfaz

Se cambia desde el selector del menú lateral. LINA está en español, catalán, inglés y chino. Es una preferencia tuya y se recuerda entre sesiones.

El idioma de la consulta

Se elige antes de grabar, en la configuración de la consulta. Las opciones:
Si sabes el idioma, dilo. La detección automática acierta la mayoría de las veces, pero fijarlo evita el fallo más molesto: media consulta transcrita en el idioma equivocado.

El idioma de la nota

Es el selector Nota de la barra de configuración, y también se puede cambiar al generar la nota desde la consulta. Hay seis: Español · Català · English · 中文 · Français · Português Puede ser distinto del de la consulta. Es lo que te permite atender en catalán y entregar la nota en castellano porque es lo que espera tu sistema de historia clínica.
Fíjate en que son más idiomas de los que admite la conversación: se puede transcribir una consulta en catalán y pedir la nota en portugués, pero no al revés.
Los documentos derivados que generes desde el Asistente también tienen su propio selector de idioma: puedes dar al paciente un resumen en su idioma y archivar la nota en el tuyo.

Si te equivocas de idioma

No hay que volver a grabar. Abre la consulta y regenera la nota con el idioma correcto. La transcripción no se recalcula, así que es rápido. Si lo que falló fue el idioma de la transcripción, ahí sí hay que volver a procesar el audio: súbelo de nuevo desde Subir audio indicando el idioma correcto.

Grabar una consulta

Dónde se elige cada cosa antes de empezar.